lunes, 16 de septiembre de 2013

Ruta 66.

Hemos visto una señal. “Tramo de concentración de accidentes”. Voy a pisar el acelerador. Si alguien sale herido declararé estado de enajenación mental. Si todo sale bien, llegaremos a Méjico y el timón será todo tuyo. De momento déjame a mí.




Días extraños. (Nacho Vegas).

Entonces.

Cuando por fin se encuentran dos almas
que durante tanto tiempo se han buscado la una a la otra entre el gentío,
cuando advierten que son parejas,
que se comprenden y corresponden,
en una palabra, que son semejantes,
surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,
una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.
Esa unión es amor,
como en verdad muy pocos hombres pueden concebir.
Amor que es una religión, 
que deifica al ser amado
cuya vida emana del fervor y de la pasión
y para el que los sacrificios más grandes 
son los gozos más dulces.

Victor Hugo.

lunes, 26 de agosto de 2013

"Winter is coming"

Hay días en los que no sé distinguir el bien del mal. Días para hibernar. Días que son semanas. Días que abrasan, que resbalan, que agarran, que se desparraman.

Pero cuando son los monstruos los que hibernan yo puedo cerrar los ojos y deshacerme en cenizas, escamas y diamantes; y vuelo y me cuelo y soy mil piezas de un puzzle que no se volverán a encontrar. Te busco las cosquillas, me deslizo por tus venas al ritmo del sonido de los cuchillos que esquivas. Y de repente soy agua, miles de gotas, partículas que llevan mis ojos, mi boca, mis ideas; cada una de las razones por las que me gustan el color verde, el número ocho y tú. Y tú, perfecto recipiente, dices mi nombre en voz alta y las recoges en una sola sombra. Un solo ser:

Us (Regina Spektor).


jueves, 22 de agosto de 2013

En tiempo pasado se vive mejor.

Fui vino de reserva, fui mala cosecha.
Quise ser poesía y me convertí en trabalenguas.
Era piedra en el camino cuando creía ser bastón de ciego.
Fui estrella polar, fui agujero negro.
Resurgí de cenizas pero me volví a quemar.
Quise ser misterio y resulté obviedad.
Fui patito feo, fui cisne, fui carne de cañón.
Era una ignorante cuando creía tener razón.
Fui aguja en un pajar, fui puta sin cobrar.
Resurgí de cenizas pero me volveré a quemar.
Tú me dirás que la voluntad era mía,
yo te diré que no quise querer jamás.

jueves, 8 de agosto de 2013

Qué más da.

Ven, que te quiero arropar con sábanas de espino. Dormir abrazada a ti y quemar el frío. El sabor de tu saliva a ron aguado, a errores del pasado. No sé quién aprendió de quién; a herir, a doler. Tampoco me importa. Tumbados sobre el parqué. Fuera caen gotas que son de cristal, que atraviesan la piel. Y dentro mueren las cosas que no serán. Pídeme que te cante. Pídeme, pídeme.

miércoles, 19 de junio de 2013

Cajas de música difíciles de parar.

Dios, dioses, destino, azar...¿tan difícil es creer en uno mismo y sólo uno mismo?, ¿en la vida, la muerte, nuestros actos y sus consecuencias?

Bien es cierto que yo no soy quién para juzgar, pues aun siendo verdad que soy fiel a un radical ateísmo, he de decir que en algunos recovecos de mí hay sitio para el destino. Sin embargo, no se trata de un destino ajeno a mí sino forjado por mí misma, un destino que yo me he creado y que, por fortuna o desgracia, se desmorona a cada momento.

Sea lo que fuere (el Destino, Buda o Alá) ahí estoy yo, y ahí están las decisiones que tomo y las consecuencias que tienen. Si a esto le sumamos el azar obtenemos una vida (o mi vida, por lo menos). Suena muy sencillo, sí. Pero la verdad es que a veces ocurren esas cosas que están fuera de nuestro alcance y que parecen fruto del azar pero que presentan demasiadas coincidencias para ser así...¿será la casualidad?

Tendré que creer en la casualidad.

domingo, 12 de mayo de 2013

Brainstorm.

Algo no funciona cuando yo hablo en futuro mientras tú lo haces en pasado.


Vendo miedo, a buen precio. De calidad, del que acojona.


Desintoxicando, solidificando, erosionando.



Extraña.
Quién está viviendo mi vida.
De quién son estas manos que acarician la pared.
Más fuerte, y sigo sin sentir que son mías. Las miro y son ajenas a mí.
Lo peor es que me suena su cara.
Tal vez…tal vez la extraña soy yo.
¿Quién es ella? ¿Qué hago aquí?


Deber, poder, querer...me sobran verbos.


Yo, yo misma y mi obsesión con tu piel.


La vida da las vueltas que tú decides...y unas pocas más.



jueves, 9 de mayo de 2013

En el país de Nunca Jamás.

Ese niño que llevas dentro de ti, ¿tiene tu mismo nombre?, ¿cómo se llama?, ¿cuántos años tiene? Dile que salga a jugar. ¿Cuánto tiempo lleva en ti? ¿Y hasta cuándo se va a quedar? Sé que muchas veces se apodera de ti.

Es gracioso, divertido, me encanta jugar con él, verle reír, hacerle feliz. Sin embargo, hay tantas otras veces que se vuelve oscuro, que se encierra en sí mismo y tiene esas cosas de las que no habla y que son para mí tan difíciles de comprender...¿cómo funciona su mente?, ¿en qué piensa? Se pone contestón, vacilón. Se enfada. Pero es de esa rabia infantil tan apasionada, sentida y, a la vez, absurda que le nace del estómago y le cierra la garganta. Es orgulloso. Es egoísta. ¿Cuánto tiempo más va a estar?, ¿y qué pasará cuando se vaya?, ¿desaparecerá también tu faceta juguetona y dulce?, ¿tu cariño inocente, puro y espontáneo se volverá entonces rutinario y vulgar?

¿Se irá algún día? Pensándolo mejor...¿eso es lo que quiero, que se vaya?, ¿no puede haber un término medio? Le he cogido cariño a ese niño, pero necesito que empiece a comprender, que empiece a hablar y a pensar algunas cosas como un adulto. ¿Existe acaso esa posibilidad?

lunes, 29 de abril de 2013

Poesía.

Ojalá (Silvio Rodríguez)





Ojalá el mundo estuviera lleno de éstos. Qué fácil resulta expresarse con sus palabras en nuestras bocas. A los poetas. A los cantautores.

sábado, 13 de abril de 2013

A veces, destellos mentales.

Qué especie, ésta, la de los humanos.
Creen ser únicos, originales.
Creen ser originales incluso en lo que respecta a sus errores.
Y lo que ignoran es que ése, ése es el primer error de todos.







Sorpresa.



Relato de un error (Nacho Vegas)


sábado, 1 de diciembre de 2012

Mis actos inexplicables.

Puede que suene a tópico, pero la verdad es que hay canciones que, sin decir nada, son capaces de transportarte a lugares en dimensiones que nunca antes habrías imaginado. Lugares que se encuentran dentro de ti. Cuando las vuelves a escuchar regresas a ese lugar y te sientes en casa. Haces de cada detalle, de todos sus olores, tuyos. Otras veces, ves una puerta que no conocías y, al abrirla, descubres un nuevo rincón. Así, hasta que es tan tuya que el hecho de que tenga un autor llega a parecerte absurdo. Es para ti. Te llena. Te recorre el cuerpo. Es tuya. Poco a poco, todas esas canciones van formando un férreo rompecabezas a lo largo del tiempo que, por mucho que lo intentes es, inevitablemente, tuyo.

Actos inexplicables (Nacho Vegas)


lunes, 26 de noviembre de 2012

Como el mismísimo fénix.

Como decíamos ayer...

Sí, llevo mucho tiempo sin pasar por aquí. ¿Quieres saber por qué? Te daré una breve y concisa respuesta de boca del propio Joaquín Sabina:

Las canciones deben ser tristes, porque siempre hablan de desamor, de fracaso; cuando estás en ese momento, tan escaso en la vida, de pasión compartida, no se escribe, se vive.

Nada más.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Incidente en el bucle infinito.


Con prisas y sin desayuno, como cada mañana. En el mismo momento en que abre la puerta siente el juguetear del frío en su nuca y cómo araña sus mejillas. Y poco a poco el calor del sol va cerrándole los ojos y adentrándole en la poquedad del día. Entre las paredes de la Rúa se escurren los cuerpos y se aíslan las mentes. Duran una eternidad esos doscientos metros buscando, como cada día, una chispa en la mirada, una banda sonora, un olor electrizante congelados en el tiempo. Un tímido visaje que lo vuelva loco. Pero al doblar la esquina sólo encuentra, como cada vez, al mendigante desengaño, a la trashumante decepción. Las ganas y el misterio se desvanecen en él.



Con retraso y sin preocupación, como cada mañana. En el mismo momento en que abre la puerta, siente el hormiguear del calor en sus manos y cómo acaricia su tez. Y poco a poco la humedad del aire va adhiriéndosele a los huesos y sumiéndole en la soledad del gentío. Entre las paredes del aula se amontonan los cuerpos y se encadenan las mentes. Duran un milenio esos varios pasos tanteando, como cada día, un gesto amable, un silencio incómodo, una palabra educada anclados en el hábito. Un cordial saludo que lo llene de tedio. Pero al volver la cara encuentra, por primera vez, al electrizante olor, a la chispeante mirada. Las ganas y el misterio se apoderan de él.

lunes, 13 de febrero de 2012

Puedo ponerme cursi y decir...

Quiero aprender a vivir tus días, quiero que me enseñes.
Pégate a mí, contágiame. Arrástrame contigo.
Haz que me tiemblen los labios.

A la orilla de la chimenea (Joaquín Sabina)

jueves, 9 de febrero de 2012

[Tal y como prometí.]

(10/02/2012) 

Querida Diana:

¿Cómo te va?
Hoy he estado pensando en ti, pensando en ti…bastante. Y, como supongo que imaginarás, tengo muchas preguntas.

¿Cómo están las cosas por ahí? ¿Dónde estás y qué haces ahora?
¿Cómo están papá y mamá? ¿Tienes ya sobrinos? ¿Son guapos?
¿Cómo anda la Ciencia? ¿Qué música se escucha ahora? ¿Has conseguido escribir algo decente? ¿Y cómo va eso de la música, de cantar?
¿Cómo está nuestra ciudad? ¿Qué ha sido del país? ¿Quién gobierna, quién se revoluciona? ¿Llegó la Democracia Real a ser una realidad? ¿Están la tolerancia e igualdad a la orden del día?

Por aquí ya sabes, todo como siempre. Las cosas empiezan a tomar forma, la gente comienza a darse cuenta. Pero de momento pocos se mueven. ¿Recuerdas? Todo empezó con el 15-M y fundaciones musicales y literarias como Robo y Asalto (http://www.fundacionrobo.org/  http://esunrobo.bandcamp.com/  http://www.fundacionrobo.org/asalto/ ).
La gente comienza a estar harta. Poco a poco se van uniendo voces y, sutilmente, se puede entrever una reacción, un futuro que vale la pena.
“Es la bomba que va a estallar.”

Me dejo ya de rollos, estoy demasiado impaciente por tu contestación como para seguir escribiendo. Espero una detallada y reconfortante respuesta.

Hasta dentro de unos años,

Diana.

PD: No sé si te acordarás, pero hoy es el día en que condenaron al juez Garzón (además de por investigar los crímenes del franquismo) por investigar el caso Gürtel (sí, el único condenado). La política y la justicia de este país tienen una ironía un tanto retorcida.

lunes, 6 de febrero de 2012

Supernova.

Amanece envuelto en llamas y se pregunta cómo ha podido volver a suceder, cómo puede ahogarse uno entre tanto oxígeno. Habrá de acostumbrarse al calor, convertirlo en vital. Verá carbonizar sus heridas, como pavesas. Y dejará que se acomode el ir y venir sobre su pecho, las burbujas en su garganta, se sentará a esperar una inevitable guerra. No va a intentar nada, no esta vez.

Y no habrá velocidad, ni amargura en el café, ni misterio en las palabras. No habrá tensión en el aire, ni rojo pasión. No habrá lunes, ni jueves, tampoco mes de abril. Nada de inmersiones en aguas profundas, que le jodan a la primavera, no va a jugar. Cerrará los ojos, dejará que resbale.

Un cosquilleo, una implosión.


lunes, 30 de enero de 2012

The Wall.

Me he recorrido ya todas tus esquinas,
conozco todas tus grietas,
y sigo sin saber dónde está el cuarto de las calderas, 
dónde guardas mi control a distancia.
Muéstrame la salida de emergencia, 
tus lunares, tus monstruos, tus ganas.
Cuéntame quiénes son los fantasmas que te habitan,
sin son de papel tus paredes, si son de piel,
a dónde lleva esa puerta de atrás.
Qué se ve por tus ventanas,
qué secretos esconden tus telas de araña.
Déjame encender tu hogar,
déjame quitarte el polvo y desenterrar, 
arreglar esas goteras.
Permíteme impregnar con mi perfume
cada una de tus habitaciones,
llenar tus estanterías de historias.
Y que se enrede el verde en tu espalda,
que nos salgan raíces,
y que me encuentren así,
respirando tu aire, viviendo de ti.

jueves, 26 de enero de 2012

Cartas de un padre.

Me pregunto hasta qué punto un padre lo es para su hija por cuestiones biológicas o de convención, si es cuestión de sangre. Cuál es el límite entre la admiración racional y la que corre por las venas.

Desde pequeña he sido consciente de que tenía ante mí la mayor fuente de sabiduría, cultura e inspiración que sería capaz de hallar en toda mi vida. A día de hoy eso no ha cambiado. Mi padre: escritor, pintor, fotógrafo, incipiente músico, amante de la naturaleza y la justicia en todas sus formas. Sabio y artista. Y no hace falta que nadie me lo diga, ni que me lo niegue, está en su forma de mirar.

No podría ser mayor mi admiración hacia él, y eso, eso está en mi forma de mirar. Siempre va a ser para mí la pista a seguir, mi constructor de sueños, mi lugar seguro, mi reconciliación con el mundo. Y sé (porque lo sé), que quiera o no nunca va a dejar de existir ese hilo que nos une y que nos permite hablar como a nosotros nos gusta, que nos sacude hasta sacarnos las lágrimas.


Tienes una hija que se va de casa porque estudia en otra ciudad y piensas "la abrazaré y le diré que la quiero con toda mi alma", por aquello de que uno se va haciendo viejo y ¿quién sabe?. También piensas que es excesivo y que no servirá de gran cosa, que no añadirá nada a ese sentimiento tan puro que te embarga por la inminente separación, es más, quizá la acción de despedirse aparatosamente empañe el momento o lo diluya.  Cuando esa hija llama por teléfono, piensas que podrías ponerte al aparato y "qué tal estás, por aquí bien, bueno, tengo ganas de verte", y decides que nada que, de nuevo, no vale lo que cuesta, que de no decir "te quiero...", algo que tu hija ya crees que sabe, no tienes nada mejor que lo sustituya.  Deberías escribirle y sabes que deberás hablar de sentimientos, pero de "eso" parece que ya tendrás tiempo y que, en todo caso, "mi hija ya supone que yo..."  Un día, lo que tú no has hecho lo hace tu hija. Es ella la que te escribe para decirte casi lo mismo que dirías tú; para decirte que escribe "chorradas".  Cuando las lees, te das cuenta que se trata de ella, que hablan de ella, de qué otra cosa puede hablar uno si no es de sí mismo.  La soberbia, es precisamente la suposición de que somos capaces y competentes para hablar de los demás, de lo demás.  Sólo podemos hablar de nosotros mismos, porque estamos solos, somos solos, en una continua depresión que nos obliga a hablar a través de nuestras heridas, como mucho, por medio de nuestras cicatrices.  Somos seres heridos obligados a hablar a través de la boca, la lesión más humana que pueda concebirse, por ella vivimos y morimos, sin remisión, por ella soñamos y nos hacemos a la idea de que no estamos solos; más bien nos engañamos. La palabra, las palabras de esa hija ausente, oráculo de su herida, hermanas de mis palabras, portavoces de mi soledad, justifican mis sentimientos, someten mi irreductible pesimismo.  ¿Estaré equivocado? Quizá por encima de pre-tensiones, más allá de toda racionalidad, sometido a lo que verdaderamente tiendo, claudicando al sentimentalismo,  deberé confesar, para que no quede duda, para espantar mi soledad, que te quiero mucho.

Un abrazo de tu padre.
Jesús Viñuales
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lunes, 23 de enero de 2012

Cómo iluminar una habitación.

No es justo. Cuando está todo es mezcla de sonrisas inocentes y lujuria, y cuando se va se lo lleva con él. Me parece que estoy confundiendo conceptos.

Esa sensación de saber que esto se acabará, la sensación de no saber si hay algo realmente eterno o solamente la ansiedad del ser humano por que algo sobreviva a su existencia. El miedo a la intrascendencia. Una sensación tan fría como la de estar contemplando el ruido blanco en una gran pantalla.

No sé desde dónde estoy viéndolo. Es como una película de la que ya sé el final, y aún así me quedo a verla, esperando un giro en la historia o la muerte de la protagonista. Pero no hay villanos ni chicas preciosas; no hay milagros ni tragedias. Sólo el desquiciante suceder de la vida, que te deja con la miel en los labios, la ropa a medias y el corazón en un puño.

¿Dónde se esconde? Empiezo a cansarme de esperar…empieza a ser crónico.

jueves, 19 de enero de 2012

Luv.

8:00  Me despierto con la piel cosida al cuerpo. Una mañana más siendo una muerta viviente.

10:30  Llega y enciende. Puedo sentir cómo mis entrañas juegan al escondite cuando él me mira, cuando me toca.

12:30  Vuelvo a casa para hundirme en la autocompasión. Dentro, una a una van apagándose las luces.

16:00  Me he quedado dormida. Despierto y me faltan pedazos. Música que me acelera, pero soy de plomo. Me derramo por la habitación.

18:00  Demasiado bueno. Pero si es que no hace nada mal, y yo me empeño en que va a fallar.

19:00  Un poco más de él y es suficiente para ver los tejados de otras casas, ¿cuánto mido ya?

21:00  Vuelta a la drogadicción. Debería calmarme, confiar. Me falta el aire y me sobra voracidad.

00:00  Y sigo aferrándome. Me sobran horas y me faltan minutos. Me sobran todos y me falta él.

02:00  Ya no me queda piel. Una noche más en carne viva, con este pequeño monstruo latiendo. Seguirá despierto, recogiendo, cosiendo, curando…hasta mañana.