Dios, dioses, destino, azar...¿tan difícil es creer en uno mismo y sólo uno mismo?, ¿en la vida, la muerte, nuestros actos y sus consecuencias?
Bien es cierto que yo no soy quién para juzgar, pues aun siendo verdad que soy fiel a un radical ateísmo, he de decir que en algunos recovecos de mí hay sitio para el destino. Sin embargo, no se trata de un destino ajeno a mí sino forjado por mí misma, un destino que yo me he creado y que, por fortuna o desgracia, se desmorona a cada momento.
Sea lo que fuere (el Destino, Buda o Alá) ahí estoy yo, y ahí están las decisiones que tomo y las consecuencias que tienen. Si a esto le sumamos el azar obtenemos una vida (o mi vida, por lo menos). Suena muy sencillo, sí. Pero la verdad es que a veces ocurren esas cosas que están fuera de nuestro alcance y que parecen fruto del azar pero que presentan demasiadas coincidencias para ser así...¿será la casualidad?
Tendré que creer en la casualidad.
miércoles, 19 de junio de 2013
domingo, 12 de mayo de 2013
Brainstorm.
Algo no funciona cuando yo hablo en futuro mientras tú lo haces en pasado.
Vendo miedo, a buen precio. De calidad, del que acojona.
Desintoxicando, solidificando, erosionando.
Vendo miedo, a buen precio. De calidad, del que acojona.
Desintoxicando, solidificando, erosionando.
Extraña.
Quién está viviendo mi vida.
De quién son estas manos que acarician la pared.
Más fuerte, y sigo sin sentir que son mías. Las miro y son
ajenas a mí.
Lo peor es que me suena su cara.
Tal vez…tal vez la extraña soy yo.
¿Quién es ella? ¿Qué hago aquí?
Deber, poder, querer...me sobran verbos.
Yo, yo misma y mi obsesión con tu piel.
La vida da las vueltas que tú decides...y unas pocas más.
jueves, 9 de mayo de 2013
En el país de Nunca Jamás.
Ese niño que llevas dentro de ti, ¿tiene tu mismo nombre?, ¿cómo se llama?, ¿cuántos años tiene? Dile que salga a jugar. ¿Cuánto tiempo lleva en ti? ¿Y hasta cuándo se va a quedar? Sé que muchas veces se apodera de ti.
Es gracioso, divertido, me encanta jugar con él, verle reír, hacerle feliz. Sin embargo, hay tantas otras veces que se vuelve oscuro, que se encierra en sí mismo y tiene esas cosas de las que no habla y que son para mí tan difíciles de comprender...¿cómo funciona su mente?, ¿en qué piensa? Se pone contestón, vacilón. Se enfada. Pero es de esa rabia infantil tan apasionada, sentida y, a la vez, absurda que le nace del estómago y le cierra la garganta. Es orgulloso. Es egoísta. ¿Cuánto tiempo más va a estar?, ¿y qué pasará cuando se vaya?, ¿desaparecerá también tu faceta juguetona y dulce?, ¿tu cariño inocente, puro y espontáneo se volverá entonces rutinario y vulgar?
¿Se irá algún día? Pensándolo mejor...¿eso es lo que quiero, que se vaya?, ¿no puede haber un término medio? Le he cogido cariño a ese niño, pero necesito que empiece a comprender, que empiece a hablar y a pensar algunas cosas como un adulto. ¿Existe acaso esa posibilidad?
Es gracioso, divertido, me encanta jugar con él, verle reír, hacerle feliz. Sin embargo, hay tantas otras veces que se vuelve oscuro, que se encierra en sí mismo y tiene esas cosas de las que no habla y que son para mí tan difíciles de comprender...¿cómo funciona su mente?, ¿en qué piensa? Se pone contestón, vacilón. Se enfada. Pero es de esa rabia infantil tan apasionada, sentida y, a la vez, absurda que le nace del estómago y le cierra la garganta. Es orgulloso. Es egoísta. ¿Cuánto tiempo más va a estar?, ¿y qué pasará cuando se vaya?, ¿desaparecerá también tu faceta juguetona y dulce?, ¿tu cariño inocente, puro y espontáneo se volverá entonces rutinario y vulgar?
¿Se irá algún día? Pensándolo mejor...¿eso es lo que quiero, que se vaya?, ¿no puede haber un término medio? Le he cogido cariño a ese niño, pero necesito que empiece a comprender, que empiece a hablar y a pensar algunas cosas como un adulto. ¿Existe acaso esa posibilidad?
lunes, 29 de abril de 2013
Poesía.
Ojalá (Silvio Rodríguez)
Ojalá el mundo estuviera lleno de éstos. Qué fácil resulta expresarse con sus palabras en nuestras bocas. A los poetas. A los cantautores.
Ojalá el mundo estuviera lleno de éstos. Qué fácil resulta expresarse con sus palabras en nuestras bocas. A los poetas. A los cantautores.
sábado, 13 de abril de 2013
A veces, destellos mentales.
Qué especie, ésta, la de los humanos.
Creen ser únicos, originales.
Creen ser originales incluso en lo que respecta a sus errores.
Y lo que ignoran es que ése, ése es el primer error de todos.
Sorpresa.
Relato de un error (Nacho Vegas)
Creen ser únicos, originales.
Creen ser originales incluso en lo que respecta a sus errores.
Y lo que ignoran es que ése, ése es el primer error de todos.
Sorpresa.
Relato de un error (Nacho Vegas)
sábado, 1 de diciembre de 2012
Mis actos inexplicables.
Puede que suene a tópico, pero la verdad es que hay canciones que, sin decir nada, son capaces de transportarte a lugares en dimensiones que nunca antes habrías imaginado. Lugares que se encuentran dentro de ti. Cuando las vuelves a escuchar regresas a ese lugar y te sientes en casa. Haces de cada detalle, de todos sus olores, tuyos. Otras veces, ves una puerta que no conocías y, al abrirla, descubres un nuevo rincón. Así, hasta que es tan tuya que el hecho de que tenga un autor llega a parecerte absurdo. Es para ti. Te llena. Te recorre el cuerpo. Es tuya. Poco a poco, todas esas canciones van formando un férreo rompecabezas a lo largo del tiempo que, por mucho que lo intentes es, inevitablemente, tuyo.
Actos inexplicables (Nacho Vegas)
Actos inexplicables (Nacho Vegas)
lunes, 26 de noviembre de 2012
Como el mismísimo fénix.
Como decíamos ayer...
Sí, llevo mucho tiempo sin pasar por aquí. ¿Quieres saber por qué? Te daré una breve y concisa respuesta de boca del propio Joaquín Sabina:
Las canciones deben ser tristes, porque siempre hablan de desamor, de fracaso; cuando estás en ese momento, tan escaso en la vida, de pasión compartida, no se escribe, se vive.
Nada más.
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